TÉCNICAS CERÁMICAS

Cristalizaciones, rakú, rojo de cobre, son algunas de las técnicas que desarrollamos en el taller. Los resultados varían al compaz de la experimentación cotidiana. Aquí presentamos algunas técnicas emblemáticas del taller.

Cristalizaciones
Se dice que las cristalizaciones fueron producidas durante la Dinastía Song en China (entre 960 y 1279 d.C.), pero es en el siglo XIX que manufacturas cerámicas europeas las redescubren y aprecian.
Las cristalizaciones son efectos del esmalte a altas temperaturas (1280°), que se obtienen gracias a curvas especiales de cocción. Es mediante un núcleo formador que se generan estos sorprendentes cristales.
Los esmaltes de cristales, desde sus primeras apariciones en el mundo de la cerámica, se constituyeron en una fascinante y ambiciosa meta, de quienes han pactado con emoción y razón en el oficio del barro.
Si el tiempo y esfuerzo, cuentan en los logros de la creación, esta tributa con fracasos, pistas y engaños para concedernos el gozo final de una pieza todavía tibia o caliente, ofrendada por una intención, un movimiento, materiales generosos y el fuego implacable y preciso.
El taller Barroquema, se otorga el placer de presentar sus piezas de gres y porcelana con cristalizaciones, fruto de cerca de 40 años de terco empeño.
Rakú
mujer raku.jpg
El Rakú, corresponde a la técnica al igual que a un tipo de alfarería tradicional japonesa que se remonta al siglo XVI . Se dice que fue creado especialmente para la ceremonia del té, empleándose en cuencos de tipo Chawan. 
Existen muchas variantes del rakú, como el rakú Ovara o Coper que implican el choque térmico y el ahumado de la pieza. 
Las piezas se introducen en un horno pequeño a 1000 grados centígrados aproximadamente.  Cuando la pieza alcanza su punto de cocimiento se saca con pinzas, en estado de incandescencia y se depositan cuidadosamente, con la ayuda de pinzas de hierro, en un recipiente lleno de aserrín. El contacto con este medio inflama la materia orgánica, y se genera una enorme cantidad de humo que penetra en la pieza y la torna negra, y los esmaltes se craquelan.

En Barroquema se realiza el rakú desde diversas perspectivas que han permitido revisitar esta técnica y su tradición como parte de formas locales y estéticas propias.